I.
Tengo una teoría de porqué pinto. Pero es una teoría muy poco científica.
Tengo una teoría de porqué pinto. Pero es una teoría muy poco científica.
Yo creo que pinto porque no creo en dios.
Yo envidio mucho a la gente que cree en dios y cuando algo le pasa pide a su diosito que lo solucione, cuando alguien se muere pide a su diosito que se lo proteja o cuando se siente en peligro mira hacia un lugar en especial para implorar protección.
Pero yo no puedo creer, por más que lo intente no puedo.
Así que, en varias oportunidades ya, me he encontrado dibujando frenéticamente una situación, la que me gustaría que suceda tal vez. Y esa acción libera mi ansiedad.
... es como un pensamiento mágico. Como el pensamiento de los hombres pasados que creían que pintar sobre las rocas a un animal cazado era prueba de que tal cosa sucedería indefectiblemente.
Así me encontré dibujándome dando clases cuando no había forma de enganchar una escuela donde poder explayar todo lo aprendido.
O en la guardia del hospital, con mi amado convulsionando de fondo. Tomé un sobre de telefónica que tenía en la cartera y me puse a dibujarlo a él tocando la guitarra... como quería volver a verlo.
II.
II.
Pinto porque sí. ... y porqué no?
pinto porque la vida y porque la muerte
por aburrida y por diversión
pinto por necesidad y por despojo
porque me hace bien cuando estoy mal
pinto por angustia y alegría
por enfermedad y por salud
pinto por las noches y por los días
para traer fantasía a la realidad
proyectar luz en la oscuridad
y descubrir la verdad en la mentira
porque de todos estos contrastes
está hecha mi paleta.
Rosana Cassataro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario